No es una moda, no es una corriente filosófica ni una oposición.

Es un cambio de paradigma en el que el objetivo principal es encontrar la causa o causas del malestar de la persona desde las raíces, considerando al terreno como la vía fértil o árida el principal mediador para expresar síntomas de bienestar o malestar.

Ese terreno es el ambiente interno de tu cuerpo.

Tu bienestar es un reflejo de lo que tu cuerpo puede hacer con lo que le das, o no le das, todos los días.

En este artículo

  • Qué es
  • Cómo funciona
  • Por qué es útil para las condiciones de salud modernas
  • Qué herramientas se utilizan


La Nutrición Funcional está a la vanguardia en temas de bienestar como una poderosa herramienta para promover salud, un acercamiento muy diferente hacia las enfermedades crónicas modernas.

– Andrea Nakayama –

Yo nunca veo la tele, pero hace un par de meses me invitó uno de mis hijos a ver un episodio de una serie de un famoso detective.  Como a medio episodio, el detective en cuestión dijo algo que me pareció la descripción perfecta de lo que hace un Nutriólogo Funcional con fundamentos de Medicina Funcional.

Escribí las palabras exactas que usó para explicar cómo se resuelve un caso.

Fueron estas:

“…Y se usa la sólida cadena de razonamientos de la causa a la consecuencia que revela paso a paso, la solución”.

Te cuento esto porque ese exactamente es el principio de la nutrición funcional, de ahí el click que me hizo.
Y claro, el comentario de mi hijo fue algo así como: “Mamá no se cómo le haces para relacionar todo con tu tema…”

¿Qué es?

Fundamentada en los principios de la Medicina Funcional, es una forma de atención a condiciones de salud en la que se utiliza la alimentación como la principal herramienta, y con un acercamiento a la persona de forma integral, es decir, se toma en cuenta todo alrededor de ella: El ambiente interno y el ambiente externo tanto físico como emocional.

La Nutrición Funcional es un modelo de cuidado enfocado en crear salud a través de restaurar las funciones fisiológicas del cuerpo en el que se toman en cuenta los síntomas como pistas de las diferentes formas en las que tu cuerpo no está funcionando como debería. 

En sencillas palabras, se trata de encontrar por qué no funcionas bien, o por qué tu cuerpo está funcionando ASI.

¿Cómo funciona?

Trata  la ciencia detrás de tu única fisiología. LA FISIOLOGIA, es la parte de LA BIOLOGÍA QUE ESTUDIA LOS ORGANOS DE LOS SERES VIVOS Y SU FUNCIONAMIENTO.

Tu fisiología, tomando en cuenta el modelo funcional, es cómo funcionan tus órganos y tejidos en conjunto con lo que comes, piensas y haces. 


Tus órganos y tejidos no son de plástico, funcionan en un ambiente interno que está permanentemente siendo afectado por lo que ingieres y por lo que piensas, y por lo que haces.

En Nutrición Funcional no se diagnostica, ni se prescribe.   Se evalúa, se recomienda y se lleva un registro.

Se reúne información durante el camino. Es como ir quitando la paja, lo que estorba, para definir poco a poco el camino a seguir.

Trata de encontrar la causa o causas raíz del malestar.

Se toma en cuenta TODO lo que sucede alrededor de la persona… entonces ese registro sirve para poco a poco descifrando cómo es que la comida se encuentra con ESA PERSONA y cómo tu estilo de vida puede impactarla.

El registro es indispensable porque, a través de esa observación se pueden ó deben hacer ciertas sugerencias o cambios durante el camino.

La nutrición funcional toma en cuenta uno de los principios fundamentales  de la medicina funcional:

La Comida es Información 

Lo que tu comes, es lo que te construye, lo que te forma. Tus trillones de células se están reparando y regenerando constantemente, se calcula que unas 300 millones de células mueren en tu cuerpo cada minuto y que cada día produces unos 300 billones de células nuevas.  Eso que comes, contiene información genética y química que tu cuerpo tiene que descifrar y asimilar para poder utilizar  (o desechar) los nutrientes (o basura) que le des. No importa si es un pedazo de papel, una rama de apio, un plato de pasta con carne o un pastelito empaquetado.  

Cada célula de tu cuerpo funciona a partir y de acuerdo a la materia prima que tú le das.

Entonces lo que comes sí importa, cuando se trata de darle a tu cuerpo la información correcta para sanar y prosperar.

La bio-individualidad

Tomamos también en cuenta la bio-individualidad: Cómo es que la alimentación funcionará a ESA persona.  Todos somos biológica y genéticamente únicos. 

No hay uni-tallas. No hay una dieta para todos. 

Aún con una condición específica aparentemente igual en dos individuos, los protocolos difícilmente se aplican igual.  Es un acercamiento totalmente individualizado.

La nutrición funcional trata de hacer un trabajo cuidadoso de investigación alrededor de la persona.  Cómo es que su estilo de vida, ambiente, su historia, incluso cultura y creencias,  pueden estar impactando su metabolismo y en consecuencia, su salud.

La bio individualidad se puede  definir parafraseando al poeta Lucreitus

“Lo que para uno puede ser bueno, para otro puede ser veneno” ….

– Lucreitus –

En todos los sentidos. Eso es bio-individualidad.

Y con una frase que aprendí durante mis estudios de nutrición funcional:

Un paciente, sin una historia, es sólo un montón de síntomas.

Decimos los nutriólogos funcionales.

Un acercamiento a condiciones de salud modernas

Reconocemos que todas las condiciones de salud que abundan hoy, las enfermedades modernas del tipo crónico degenerativo, son MULTIFACTORIALES, es decir, ocasionadas ó disparadas por una multitud de factores o causas, no sólo una, aun cuando existan causas principales.

Si bien puede haber protocolos básicos que pueden beneficiar a muchos de inicio,  conocer a la persona es parte del trabajo del nutriólogo funcional, porque cada persona es un universo y la respuesta a las recomendaciones puede variar considerablemente de una persona a otra.

Muchas personas llegan con un conjunto de síntomas que no se han podido encuadrar dentro de ningún diagnóstico específico y sólo se están aliviando los síntomas con remedios o en su caso, medicamentos.  Y aunque muchas veces son útiles, no se está resolviendo, ni llegando a la raíz del problema.  Ese trabajo de investigación, es para averiguar la causa o las causas raíz de ese conjunto de síntomas. 

No es acercarse al diagnóstico, si no trabajar en optimizar el terreno en el que ese diagnóstico finalmente se dió.

Es el terreno lo que importa

Estudiamos los 7 principales SISTEMAS del cuerpo. Cómo están interconectados con el ambiente y la mente.

Los 7 principales sistemas biológicos del cuerpo que estudiamos son


El sistema digestivo
El sistema nervioso
El sistema urinario
El sistema cardiovascular
El sistema inmune
El sistema reproductivo
El sistema endócrino

Todos estos sistemas están interconectados y se afectan unos a otros constantemente por lo que comes, piensas y haces, todos los días.

La salud empieza en el intestino

Un principio básico en nutrición funcional  para poder “des-mantelar” la condición o malestar en cuestión, es el principio “Somos lo que Digerimos”. Si bien el dicho “Somos lo que Comemos” tiene mucho de verdad (aunque yo agregaría que comemos lo que somos pero ese es tema para otro artículo),

en nutrición funcional partimos del sistema digestivo como el pilar que sostiene a todos los demás sistemas del cuerpo. 

Dicho esto, somos lo que nuestro sistema digestivo es capaz de digerir , absorber y asimilar. Cómo lo digieres y asimilas es clave. 

Un sistema digestivo deficiente o comprometido trae como consecuencia una multitud de condiciones de salud.
Y no hará gran diferencia si comes lo más saludable posible o tomas los suplementos más caros. 

Quizás haz escuchado últimamente: “Todas las enfermedades empiezan en el intestino”, frase que se le atribuye a Hipócrates, considerado padre de la medicina moderna hace miles de años. Hoy se está regresando a ese principio en el mundo de la medicina funcional y la nutrición funcional.

Y no es que literalmente empiece ahí, pero la ciencia de investigación comprueba una y otra vez que muchas de las enfermedades metabólicas, auto inmunes y cognitivas que nos aquejan hoy, efectivamente inician non problemas o desbalances gastro intestinales.

 Es un hecho que apenas en los últimos 10 a 15 años, la ciencia ha sido capaz de soportar ese principio con evidencia científica sólida.

Las herramientas

Usamos dos herramientas principales:

“La Línea del Tiempo”
“La Matriz De Nutrición Funcional”

Herramientas adaptadas del Instituto de Medicina Funcional (IFM por sus siglas en inglés).  


“La Línea del Tiempo” es la historia completa de salud de la persona.

“La Matriz de Nutrición Funcional” es un mapa de recomendaciones que se hacen a la persona según su único caso.

Entre otras herramientas que nos permiten llevar un registro del progreso para ajustar y/o modificar recomendaciones.

Siempre bajo la premisa de que el médico es quien toma las grandes decisiones. Nunca se va a recomendar lo contrario. De hecho, lo ideal es trabajar de la mano del médico.  

En Estados Unidos existe un modelo en el que el médico funcional tiene a su nutriólogo funcional o consultor  en nutrición funcional, quien construye un puente entre el médico y el paciente y hace la labor de acompañar,  educar, sugerir o modificar, y dar seguimiento a las recomendaciones.

Muchos expertos en nutrición funcional también trabajan solos.

Mi recomendación siempre será que consultes a tu médico.

Resúmen y conclusiones

La Nutrición Funcional es una acercamiento al cuidado de la persona que ha dado grandes resultados a muchos de los problemas de salud y bienestar que nos aquejan hoy. 

No sólo apoya si no que también educa al paciente para entender qué está pasando ahí adentro y cómo y POR QUÉ un cambio en su alimentación y estilo de vida pueden modificar y enriquecer ese terreno del que te hablé al principio.

Es el principal objetivo para alcanzar bienestar y promover salud.

La nutrición funcional está fundamentada en los principios de la medicina funcional, basada en ciencia reciente y en un conocimiento de los 7 principales sistemas del cuerpo y su interacción con el ambiente, la historia de la persona, la persona como un todo, su mente y la alimentación, como UNA SINERGIA.
Trata de ir a la causa raíz del problema, utilizando la alimentación como la principal herramienta, sin dejar de lado la complejidad y la completitud del ser humano.

Es ciencia y es arte.

Yo tengo la absoluta convicción de que ese acercamiento funciona. Y que
a través de conocer cómo funciona tu cuerpo, por qué, cómo y con qué reacciona como lo hace, puedes lograr mucho más que seguir recomendaciones a ciegas.

Siempre consulta a tu médico.

Para saber más acerca de la medicina funcional, ve a este artículo.


Los síntomas se manifiestan por un desbalance en tus sistemas.

¿Qué son los síntomas?