En este artículo

  • Un vistazo a tu sistema nervioso autónomo
  • La respuesta de tu cuerpo
  • Diferencia entre estrés puntual y estrés crónico
  • Cómo afecta tu salud
  • Estrés físico, psicológico (mental, emocional) y nutricional.

¿Cómo funciona el estrés?

Tu sistema nervioso autónomo es el que se encarga de hacer funciones involuntarias en tu cuerpo, es decir, sin que tú te lo propongas -en automático-

Está detrás de las funciones básicas de tu cuerpo y de la respuesta tanto al peligro como al placer.

Se divide en dos principales “brazos”: Simpático y Parasimpático.

El Sistema Nervioso Simpático

Es el que activa la respuesta al estrés, no importa el tipo de estrés.

A esa respuesta se le conoce como “fight or flight” “pelea, huye o paralízate”.

La forma en la que el estrés afecta el cerebro y tu cuerpo es cuando se inducen cambios biológicos:

La respuesta de tu cuerpo (fisiológica) resulta crítica para MEDIAR los efectos del estrés: Liberas neurotransmisores, hormonas, diferentes péptidos (proteínas), incluyendo moléculas inflamatorias y antiinflamatorias (citoquinas) ya sea en el lugar afectado (un golpe o una herida) o en todo tu cuerpo.

El estrés puntual

El estrés puntual se refiere a una situación específica.

Al escuchar un ruido fuerte: brincas, te detienes en seco y entras en un estado de alerta, mientras sientes los latidos de tu corazón a toda velocidad, pones especial atención al ambiente como si quisieras escuchar lo que no se escucha y ver lo que no se ve. No fue nada. El susto pasa, casi involuntariamente respiras profundo y sigues con lo tuyo. Tu corazón regresa a latir como de costumbre.

Cuando corres para no perder un avión, cuando vas a toda velocidad al rescate de tu hijo, vas a llegar tarde a una junta importante o cuando tienes un accidente, todos esos cambios biológicos suceden también.. 

Exactamente lo mismo sucede si estuvieras escapando de un animal salvaje que te persigue o corriendo por tu vida literalmente por la razón que sea.

Y lo mismo ocurre cuando entretienes pensamientos negativos o un mal recuerdo.

La respuesta de tu cuerpo, es la misma.

En una situación que tu cerebro considera de peligro, no importa cuál, reaccionas sin proponértelo y de formas que jamás creíste posibles.

Es la respuesta al estrés de tu cuerpo.

La respuesta de tu cuerpo al estrés

En el instante de la situación que tu cerebro percibe como peligrosa,
tu sistema nervioso simpático “se enciende”:

  • Tus pupilas se dilatan,  liberas  hormonas del estrés cortisol, adrenalina y norepinefrina, Estas hormonas inician toda una cascada de reacciones en tu cuerpo para prepararte para sobrevivir, para la acción.
  • Tu hígado manda a tu torrente sanguíneo glucosa para energía inmediata, tu páncreas inmediatamente libera insulina para colocarla en tus células. 
  • La sangre que normalmente circula en la parte central de tu cuerpo se va brazos y piernas, a los  músculos grandes que te ayudan a pelear o correr a toda velocidad, y a tu cerebro para que pienses rápido.  
  • Funciones como la digestión que no son necesarias en ese preciso momento para sobrevivir, se cierran.  Tu sistema gastrointestinal literalmente se cierra (es por eso que también se te seca la boca).
  • Tu sistema inmune se prepara para recibir una herida, entonces libera células responsables de reparación de heridas, pro y anti inflamatorias.
  • Tu cerebro funciona con la parte de supervivencia (el cerebro “reptiliano”) y no la parte de análisis y cordura (la corteza prefrontal cerebral).
  • Además, tu sangre se hace mas espesa, para coagular más rápido en caso de una herida.

Todo en cuestión de segundos.

Es una respuesta innata de tu cuerpo. Natural y completamente necesaria para tu supervivencia.

Innata quiere decir que es algo que traes “en tu programación”.

Es la respuesta normal
de un cuerpo saludable

El Sistema Nervioso Parasimpático

Una vez que pasa el susto, a través de la homeostasis o balance que tu cuerpo sabe crear, el sistema nervioso simpático se “apaga”, y se “enciende” el sistema nervioso Parasimpático.

Al sistema nervioso parasimpático se le conoce como “rest and digest” “descansa y digiere, reprodúcete y alimenta”).

Nada de lo que sucede en tu cuerpo en respuesta a un estrés puntual permanece, es decir, ni eres hipertensa porque el corazón se te aceleró, ni eres diabética por esa subida de azúcar, ni tienes una condición asociada a problemas digestivos o gastrointestinales.

El estrés crónico
el verdadero problema

Ahora vamos un poco más a lo cotidiano.

Imagina un día en el que te levantas, te ves al espejo y no te gusta lo que ves, por la razón que sea. De entrada y para empezar tu día ya te dijiste algo así como “me veo fatal” “que horrible estoy” o “qué gorda” o “qué ojeras” o “¡otro grano!” …

Preparas tu desayuno o tu café, se te cae encima y te tienes que cambiar de ropa, se te hace tarde, maldices y sales sin desayunar, te encuentras con un tráfico espantoso y alguien se te cierra, imposible no gritarle algo, después tú te le cierras a alguien y te insulta. El corazón se te aceleró más de la cuenta. Mientras suena el teléfono y recibes una mala noticia… Un mal día.

La respuesta fisiológica de tu cuerpo ante una situación tan cotidiana como esta, es la misma que cuando estás expuesta a un estrés puntual.

Tu cuerpo entró en un estado de supervivencia, desde que te viste al espejo. Literalmente.



Estrés crónico de bajo grado

La respuesta al estrés puntual absolutamente necesaria para nuestra supervivencia, sin esa respuesta no sobreviviríamos como especie. 

No fuimos diseñados para que sea una constante en nuestras vidas.

El problema es la repetición. La frecuencia de esos eventos estresantes, cuando se vuelve crónico.  Ahí es cuando estás en problemas.

La homeostasis (la capacidad de tu cuerpo de regresar o mantener un balance) se vuelve imposible. Y tu cuerpo entra en lo que se conoce como ALOSTASIS.

Problemas de hipertensión, resistencia a la insulina , desbalances hormonales, depresión, úlcera péptica, infertilidad, fatiga adrenal o fatiga crónica, infecciones recurrentes, desbalances de azúcar en sangre, diabetes, insomnio y serios problemas digestivos.

Tu cuerpo agresivamente va a dejar de dar prioridad a funciones que no son indispensables para sobrevivir como reproducirte, digerir o desarrollar músculo.

Lo mismo sucede cuando entretienes pensamientos negativos todo el día, no comes suficiente o comes muy pobre en nutrientes, o cuando estás expuesta a estrés psicológico por cualquier razón.


¿Cómo afecta tu humor?

No piensas igual.

Te vuelves hiper-reactora.

Como mencioné arriba, en una situación de estrés puntual se “pone al volante” la parte de tu cerebro de supervivencia, no la de análisis: en verdadero peligro no te detienes a pensar. Sí piensas más rápido pero no precisamente analizas, sino que reaccionas, puedes hacer cosas que jamás imaginaste hacer.


El estrés crónico puede resultar también en ansiedad, irritabilidad, hambre constante, cambios de humor o un humor gris y en miedo constante.

El desbalance ocurre en el HPA AXIS.


¿Cómo afecta tu azúcar en sangre?

De dos formas, principalmente:

  • Por la constante liberación de glucosa a tu torrente sanguíneo. Tanto en estrés puntual como en estrés crónico de bajo grado, tu hígado está preocupado porque tengas suficiente energía en caso de tener que huir o salir corriendo de una situación peligrosa.

Esa glucosa debe ser colocada en tus células por la insulina. Una constante liberación de glucosa al torrente sanguíneo, requiere de constante producción de insulina para colocarla en tus células.

Eventualmente puedes desarrollar una resistencia ala insulina hasta llegar a una diabetes tipo 2 al cabo de algunos años.

  • Por la inflamación sistémica que provoca un estrés permanente. Las citoquinas inflamatorias que se liberan a consecuencia del estrés interfieren con la comunicación de la hormona insulina y tus células.

Una inflamación sistémica crónica, a su vez, es causante de resistencia a la insulina y es el precursor de prácticamente todas las enfermedades crónico degenerativas modernas.

Los desbalances de azúcar en sangre son un verdadero problema para tus hormonas

El estrés es el primer dominó en la cascada de desórdenes hormonales que no sabes que traes.

La principales alteradas son las hormonas:

cortisol, insulina, tiroidea, y las sexuales empezando por la progesterona..

próximamente…


El estrés puntual no debería representar un problema siempre y cuando tu cuerpo tenga la capacidad de regresar a balance.

Aprende a manejar
el estrés y evita que arruine tu salud.

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